lunes, agosto 05, 2013

Alaridos
 
La noche se presta para muchas cosas, algunos se amparan en sus brazos para delinquir y otros, como su servidor, para deleitarnos de las sinfonías de los gemidos femeninos, cómplices de nuestras más intrépidas locuras o fantasias.

Ella llegó en el silencio de la noche, despertó en mi algo más que un simple deseo, provocó que mis sentidos y morbosidad se fueran a tope, empezó con besos, me mordió los labios, palpó mi entrepierna, me apretó la verga entre gemidos y dejó que el templo de su cuerpo lo profanara.

Nuestros deseos crearon una mágica lujuria en total desenfreno, cada rincón que besaba eran alaridos que pegaba, cada poro que se inquietaba eran gemidos que brotaban, cada caricia impregnada eran suculentas reacciones que su cuerpo manifestaba. Todo esto se fundía en intrépidos rios de calor que burbujeantes estallaban en su entrepierna y lo siguen haciendo.

Empezamos a besarnos en completo frenesí, besos que despertaron deseos ardientes, nos comíamos a besos por cada uno de nuestros rincones, mientras le mordía las tetas mis manos bajaron a su sexo, húmedo y caliente, mis dedos entraron como si derritieran mantequilla, un arte el trabajo en movimientos circulares dentro de sus paredes vaginales y los sacaba, los volvía a meter, apretó su boca, apretó mi mano con sus piernas, frunció las nalgas y me envolvió mi mano un rico néctar a mujer ardiente y cachonda, acompañado de alaridos que dejaron en mis sentidos las más dulce expresión de placer que jamás olvidaré.

Bajé por todo su vientre mordisqueándolo hasta llegar a impregnarme de sus olores con sabor a hembra caliente, abrió sus piernas y enterré mi lengua en su sexo, el compás del movimiento de su pelvis y la manera de enterrar sus uñas en las sábanas, entre gritos y gemidos hicieron que salpicara mi cara cuando sus orgasmos saltaron, como bailarinas de ballet, y se impregnaron en todo mi rostro como tatuajes recién hechos, ardientes.

Llegó en el silencio de la noche, sus expresiones no tienen comparación, no ahoga sus gritos con las almohadas sino que las expresa a todo lo que le de su garganta; son alaridos que llegaron a tentar el silencio de la noche y se quedaron estacionados en mis sentidos.

Cada mañana se bebe la miel de mi sexo, cuando cae la tarde empieza a calentar el ambiente para romper, de nuevo, con sus alaridos, el silencio sepulcral de nuestras noches.

No es lo mismo que se los describa a que pudieran escucharla, se le va la vida en ello.

Quiero que esta noche, de nuevo, goces a tu puta caliente, me ha sentenciado hace unos minutos atrás y voy a fundir mis sentidos en esos alaridos tan sexys porque esta noche, esta noche le daré hasta por el culo.

A disfrutarte de nuevo mi puta caliente.







domingo, abril 21, 2013

Desodorantes

Vengo toda sucia del trabajo, ya ves que estos días ha habido muchísimo calor. Pero puede más la calentura, pasé por ella en donde la dejaron y encaminanos rumbo a los lugares de placer, antes pasamos por una tienda de autoservicio y le compré unos desodorantes, una mujer precavida siempre lo anda, ella no podría ser la excepción, oye, tengo, si ando, no importa, le dije, solo por regalarte algo, ¿o me vas a despreciar? Obviamente yo llevaba dobles intenciones con esos artículos, mi mente perversa nunca deja de descansar.

Después de los besos previos y prácticamente desnudos, ella se metió al baño a darse una ducha ligera, aproveché a bañarme con ella, juegos previos bajo la ducha y me dejó la verga bien parada después de las caricias de sus manos y su boca, saliendo nos tendimos en la cama, la sequé completita a besos, pasé mi lengua por todos sus rincones, previamente había dejado los desodorantes a un ladito, mi plan maquiavélico siempre sale ganando, tiene unas tetas preciosas, le encanta que le muerda los pezones, que se los jale, que le chupe el clitoris hasta que se viene en mi boca, hhhmmm, hueles a mujer, me dijo, ¿te pusiste los desodorantes que eran para mi? Sonrisas entre ambos, eres un loco, ¿Quieres que te los ponga? le pregunté, Ah, pero a mi manera, ¿va? Tu siempre tan loco, me imagino pero me arriesgo, ¡va!

Alcanzó puntos orgásmicos cuando esos objetos entraron en su sexo, jugué con ellos moviéndolos dentro de ella, metidos hasta el fondo, le dí por el culo mientras uno de los desodorantes lo movía en su sexo, que rico escurría, esos olores tan deliciosos, vaya juguetitos que implementé para el placer.

Fue una parte muy tierna y explotamos de manera salvaje, la mordí, le marqué su piel con mis dientes, con mis chupadas, con mis características de coger de manera, a veces, animal, pero le encanta. Me bebí sus orgasmos, entre los dos lamimos esos juguetes, nos entregamos por completo a los momentos de placer y lujuria que ocasionan los cuerpos ardientes.

Caía el sereno de la madrugada cuando tomamos camino para su casa, esos desodorantes, me dijo, consérvalos y quiero que te los pongas cuando nos veamos de nuevo, eres un maniático, un loco, por eso me gustas, por eso cojo contigo, además que te quiero.

Mañana tendré olores de mujer en mis axilas de nuevo, mañana cogemos nuevamente solo que ahora conseguí un perfume largo, de hombre, obviamente, y mañana lo estreno con ella como juguete también.

Me desestresan tus locuras, leí en mi celular, me excita saber que nuevas cosas se te puedan ocurrir, nos vemos mañana, te aviso la hora, besos.

Improvisen con sus parejas, amigas, amantes, concubinas o quienes sean, se sorprenderán de lo mucho que pueden descubrir.

martes, febrero 26, 2013

Néctar

Sólo deja añadir ciertos toques de dulzura, me dijo, independientemente de mis labios y mi sexo.

Habíamos tenido cierta experiencia con yogures pero ahora quería probar el néctar que había quedado de los duraznos en almibar, guardó celosamente el néctar hasta que pudimos usarlo.

Fue delirante saborear cada parte de su cuerpo con el dulce sabor del almibar, no se porque tuve una pequeña imagen de 9 semanas y media, la película de Kim Bassinger, la combinación de sus sabores con el almibar, mi verga erecta abrazada por su lengua repleta de almibar me llevaron a otra dimensión, me dedicó la mejor de las mamadas y a conciencia, tampoco tuve reparos en devolver tan gratificante labor, sus pechos coronados de exquisitas fragancias y néctares embarrados, su vientre mordisqueado, sus orgasmos combinados con el suave sabor, el delicado aroma de su sexo entre mi lengua y mis labios, ha sido el componente más delicioso que he probado de sus labios.

Y justamente cuando mi verga en su máxima batalla perdía ante las embestiduras de su lengua y boca que devoraba cada milímetro entre mis piernas, se tomó todo el néctar agridulce y caliente hasta la última gota y besándome cuando se tiró encima de mi y con la pregunta que de antemano sabía la respuesta. ¿Te gustó?.

Su boca y lengua enrredándose con la mia, jugando con las escasas muestras de néctar, el almibar de los deseos hicieron presa en nuestras locuras terrenales provocando un pedacito de paraíso.

El baño, otra parte delirante.

Me habló hace dos días atras, ¿Recuerdas la lluvia dorada? me preguntó (como olvidarla), bueno, yo te complací esa fantasía, ahora me toca. Será una sorpresa, remató. Una dulce sorpresa.

Debo prepararme para todo, he despertado un monstruo; ¿Miel? Ya les contaré algún día.

domingo, enero 27, 2013

Puta

Así como lo escuchas, me dijo, así me dijo, que eso solo es para putas, para mujeres de la calle, ¿Tú que piensas?.

Después de haberme expresado como hombre de mundo y conocedor de los placeres que se pueden brindar en la intimidad donde todo es permitido y los tabues se quedan en la puerta del cuarto, del motel o donde sea que los dejen, se convenció de que el sexo no es malo, tener fantasías tampoco y que aún existen hombres con mentalidades de machismo donde privan a la mujer de placeres por que su educación o su alcance mental no les da para superar esos miedos de que la mujer no es un objeto sino un ser viviente que igual siente y que por más loco que sea lo que se imagine debe de estar siempre su pareja para apoyarla, entenderla o estar a la altura de esas circunstancias.

La cita, un motel, los nervios de ella a mil, era primera vez que se veía con otro hombre ajeno a su matrimonio, quería sentir, vivir, gritar, follar, coger, venirse, correrse, quería ser tierna, salvaje, animal, señora, sentirse comer a besos y dejar que jugara con las cosas que le inquietaban, ahí estaba yo para dejarla vivir a su antojo

Quiero dejar viva la mente, llevaba chocolates, miel, yogurt y una botella de sidra o champagne como le llaman en otros lados; me embarró el cuerpo y la verga de todo lo que quiso, sus jugos en mi boca, esos gritos acelerados por el vaivén de la lujuria, por ser mujer, por darse ese placer que tanto la habían privado y que un amigo estuvo dispuesta a cruzar esa meta, ese umbral de la "perversión" donde no fuera juzgada, tachada de loca o algo más, la entrega fue total, y algo que me dejó gratamente sorprendido es que le encantó ordeñarme y jugó con todo lo que se le antojó disfrutando de mi néctar en su boca, me la mamó de una forma tan única que parecía que la vida se le iba en ello.

Perdimos el tiempo por vivir tantas locuras, cansados, batidos, beberme su sexo embarrado de tantas cosas es algo que jamás olvidaré, su cuerpo entero, descubrir tantas sensaciones y quedar prácticamente temblando de muchas emociones encontradas no es cosa de olvidar jamás.

Él tiene razón, me dijo antes de que tomara el taxi que la llevaría a casa, todo lo que hice hoy contigo no es de una dama, de una señora como yo, me diste más de lo que pensé, no tuviste empacho en hacerme sentir más mujer de lo que quería, eso me dijo mirándome fijamente a los ojos, eso solo lo hace una puta, su rostro agarró un tono rojizo y esbozó una sonrisa maquiavélica, a partir de hoy yo seré tu puta, ¿estás dispuesto a vivir más locuras conmigo? Mira que a mi cuerpo le has dado vida y a mi mente nuevos caminos por explorar, la atraje hacia mi atrapándola de la cintura y plantándole un beso mientras una pertinaz llovizna empezaba a caer. No necesité decírselo sino demostrárselo.

La lluvia arreció y se perdió la silueta del taxi junto con ella mientras mi auto encendía, minutos más tarde me llegó un mensaje al celular, es increíble, no va a parar todo lo mojada que me has dejado, no puedo creer aún que haya hecho eso, te quiero por eso y más.

Puta mia, dije acariciándome la entrepierna, y lo que te espera aun.


domingo, diciembre 09, 2012

Lengua

Debido a los preparativos de diciembre nunca faltan las reuniones con amigos donde tienes, a veces, la oportunidad de conocer otras gentes, un poquito pasada de la medianoche y con algunos miligramos de alcohol en la sangre se dicen muchas cosas, ella había llegado por invitación de una amiga, desde que llegó se ganó mis atenciones, soltera, me habían comentado, pero está un poco "loca"

¡Tienes una lengua!, me dijo casi en un susurro debido a los altos decibeles de la música en turno, le pedí la explicación y la llamé aparte para escucharla un poco más, es que hablas hasta por los codos, me dijo, aproveché el momento para abrazarla, no opuso resistencia y le planté un beso, beso que fue correspondido, mi cuerpo empezó a pedir más, la suerte estaba echada.

La amiga que la había llevado se tuvo que marchar, bueno, la llevaron, debido a que el alcohol había hecho jugadas en su organismo, me quedó, dijo ella, un ratito más, está bueno el ambiente y aquí tu amigo me lleva, verdad? Me pregunto tocándome el hombro, si, respondí, no te preocupes, te alcanzo a tu casa luego.

El reloj decía que eran más de las tres de la madrugada y el ambiente, debido a la marcha de casi todos, se apagó, ayudamos a levantar las cosas, entre el anfitrión y nosotros y nos despedimos de él, rumbo a... la noche.

Ahora si, me dijo camino a "su casa", quiero probar esa lengua, a ver si hace un buen trabajo, no tuvo que rogarme, un letrero de cinco letras nos dio la bienvenida a uno de sus rincones oscuros, silenciosos cuando no están ocupados y llenos de sensualidad cada que se respira el sexo en sus paredes.

Aun tengo sus sabores escurriendo en mi boca, no soy un maestro del sexo oral pero al menos no se han quejado, sigo aprendiendo de cada una de ellas, no se les olvide excitarlas con besos y unas que otras mordidas, obtener sus orgasmos estallando en tus labios es de lo más sublime y placentero. Mi lengua se encargó de hacerla estallar muchas veces, me gusta estar mojada, me dijo al oído mientras se subía de nueva cuenta en mi y me daba sus tetas a chuparlas otra vez, su vaivén acompañado de gemidos, gritos ocasionales al derramarse eran una hermosa sinfonía llenando mis sentidos, justamente cuando iba a explotar de nuevo se salió de mi y llevo su sexo a mi rostro, acostado en la cama, la tomé de las nalgas cuando me lo puso en mi cara y me bebí ese néctar tan delicioso que brindan las mujeres, hizo lo mismo conmigo y me comió a besos.

La claridad nos invitó a salir, tu lengua me encantó, me dijo al abrazarse a mi brazo, hablas bonito, cantas bonito, lames bonito me dijo soltando una pícara sonrisa y la usas por todos lados, eso me gusta me dijo mirándome de manera coqueta.

Abrazados en la puerta de su casa comiéndonos a besos cuando el sol casi nos bañaba por completo, se despidió de mi soltándome las manos poquito a poquito, su melena quebrada y alborotada fue seducida por un leve viento en ese momento, me sacó la lengua cuando cerraba casi su puerta y me gritó, tu no me hagas lo mismo, no me saques la lengua, ya sabes que me gusta adentro, me dijo mientras una sonora sonrisa iluminaba su rostro al terminar de cerrar su puerta.

Si que está loca, me dije para mis adentros, pero me encanta y pude sentir aun sus sabores en mi boca, me relamí los labios mientras un mensaje a mi celular llegaba en ese momento que decía: me gustaría derretir el chocolate en mi boca, donde quieres mi lengua la próxima vez? No pude evitar una sonrisa y una pequeña erección. 

Esta semana que entra está planeada para vernos, luego les platico.

miércoles, octubre 17, 2012

Video

En la reunión fluían diversos temas, algunos provocadores de risas y los últimos fueron tendenciosos, algunos comentarios a intimidades, al punto de indagar o querer saber opiniones de las modas actuales de redes sociales en cuanto a los beneficios o locuras del placer o del sexo, sobre todo lo referente a los mensajes calientes y los videos a veces grabados en la intimidad o fotos para compartir con personas ajenas o inclusive con la pareja, algunos comentaron cosas sin sentidos, otros de locuras, enfermedades, etc, yo me reservé las opiniones y una amiga también, se acabaron los comentarios y ya cada quien empezó a levantarse de sus lugares para integrarse a lo cotidiano.

Ella, ella me tomó de la mano y me dijo, quédate un ratito conmigo, por favor. Mi amiga, mi gran amiga, accedí por supuesto, tu sabes toda la confianza que te tengo, quiero enseñarte algo; tomó su celular y buscó algo en el, no se lo digas a nadie, por favor, mira; era ella dándose dedo, masturbándose, tardó como 2 minutos y se vino mojando toda la panocha y ella agitada, increíble.

Se lo voy a mandar a mi marido, dime si está bien, tu sabes como son los chismosos de aqui, te imaginas si lo ven? No me la acabo. Yo no pude evitar una erección con semejante video, sin querer bajé mi mano a mi entrepierna y me sobé un poquito, que haces? me preguntó porque creo se dió cuenta, eres un cabrón morboso, en serio te gustó lo que viste? vaya pregunta que me hizo, por supuesto, le dije, hhhmmm, pero tu sabes que cojo muy rico, te lo he contado, si amor, le dije, pero eso lo sabes tu y tu marido; entonces no me crees? Si amor, te creo, hhhhmmm, que malo eres, pero te voy a decir algo, ven, párate, vámonos ya, nos paramos y nos despedimos con un abrazo y un beso rozando sus labios, me agarró fuerte y sin soltarme del abrazo me dijo al oido, vas a comprobarlo, un día de estos llévame a un motel, te tengo mucha confianza y también no te creo cuando me has presumido de tus cogidas fenomenales y que haces venirse a las mujeres con las que has estado solo con tus dedos, tu boca y tu lengua, bajó su mano a mi entrepierna y le dió un apretoncito, que rico que se paró por mi me dijo en un leve susurro.

Nos despedimos con dos besos en las mejillas, a medio camino me grtó, tengo hambre, me invitas? dijo sonriéndose, claro, le respondí de la misma forma y tratando de evitar que se notara mi erección, prácticamente fui camino al baño.

Comprobaciones el viernes por la noche, decía su mensaje en mi cel, sudé un poco y aun estoy nervioso pero no pude evitar que mi boca se hiciera agua imaginándome beber toda su humedad y también para enterrársela hasta el fondo y que gocemos riquísimo. Bendito video.

Luego les presumiré el desenlace.


domingo, septiembre 02, 2012

Flaquita

Las experiencias me han dictado que el cuerpo "ideal" de una mujer no es garantía de que quedes satisfecho, en los terrenos del placer, hablando de estereotipos, las de anchas caderas han gozado conmigo como nunca, las de algunos kilitos de más, las de tetas grandes, en fin.

Con esta preciosa mujer, mi flaquita, nos habíamos dicho de todo, nos contabamos de todo, jamás la vi como un atractivo físico quizás porque, no se si no es mi tipo, porque la conocía demasiado o quien sabe porque hasta ese dia que las cosas dieron un giro diferente.

La charla, a pesar de hablar de nuestras experiencias propias se fue encaminando a la intimidad que podríamos, de pronto, tener, ambos, ella y yo, al final nos quedamos viendo y no se si fue porque la calentura ya nos embriagaba o surgió el deseo pero algo nos llevó a estar juntos.

Unas tetitas pequeñas, delgadita prácticamente, pero con un soberbio culo impresionante, unos labios que invitaban a comérselos, bueno, al menos hasta ese día me di cuenta que además de ser besables se dejaban morder.

Habré contado con mis besos cada costilla, marcada por mi boca, ese vientre planito como se hinchaba con su respiracion agitada cuando mi boca fue bajando hasta alcanzar su sexo palpitante, la mestría de mi boca hizo presa de su sexo, me tomó de los cabellos mientras alzaba sus caderas y estalló el orgasmo inundando mi boca, que se lo agradecí a más lamidas y chupetones, me quité de ahí y cerró las piernas, me invitó a acostarme, se dio la vuelta y me abrazó con su respiración entrecortada, mi verga estaba a todo lo alto, la acariciaba con sus piernitas delgadas, algo me dijo al oido y de un brinco se montó encima de mi, esa manera de irse montando lentamente fue preciosa, sus quejidos brotaron en mi rostro, sus cabellos cayeron sobre mi cara mientras alzaba lentamente medio cuerpo y sus caderas empezaron un movimiento de huracán, me apretaba completamente por donde agarraba mi cuerpo, hasta su sexo apretaba riquísimo, hubo un momento en que le metió velocidad a sus movimientos que se salió de mi verga muy rápido y fue a dar hasta la mitad de mi vienttre cuando émpezó a temblar, a gritar y sentí como me goteaba su sexo sobre mi, aproveché a alzarla hasta mi boca y me la bebi completita, dejó mi boca toda brillante.

La puse a un lado, le abrí las piernas y me metí dentro de ella pegando un alarido espectacular, abrazó mis caderas, metí mi mano debajo de su cintura y la alcé, su mirada tenía lujuria impregnada y nso comíamos a besos mientras cabalgaba atada a mis caderas y la agarré de las nalgas para subirla y bajarla, ella tenía mi cuello agarrado con sus dos manos, no aguanté más y me vine de una manera más impresionante casi junto con ella, me senté en la cama, con ella aun aferrada a mis caderas con sus piernas, me acosté, separo sus piernas y quedó encima de mi totalmente tendida, me acariciaba mis cabellos y nos besábamos.

Te gustó? Me preguntó al salir del baño enfundada en la toalla y abriéndola lentamente dejando ver si figura estilizada a contraluz. Nos amaneció prácticamente ese día.

Suena mi celular, es ella, oye, me dice, después de todo no lo hiciste tan mal, eh! si te creo cuando me presumías de tus aventuras, ahora se porque quieren estar de nuevo contigo. Tu quieres otra vez? le pregunté, sonrisas al otro lado, te advierto, le dije, por tacharme de mentiroso te has ganado unas buenas nalgadas, hhhhmmmm, me respondió y cuando me las vas a dar?

En esta semana programé de nuevo una cita con mi flaquita y ya estoy contando las horas.